De Pascuas a Ramos.
Un párroco le explicaba a otro su preocupación por la plaga de palomas de su iglesia. El otro le dijo: -Pues en la mía no hay ninguna. – ¡Anda! -dijo el primero- ¿Cómo lo hiciste? ¿Cómo conseguiste terminar con ellas? -Muy fácil-concluyó-. Les di la confirmación y ya no volvieron más por la iglesia. Este célebre chiste describe uno de los principales problemas de la Iglesia. Ultimamente se está oyendo también la versión cofrade, hize a las palomas de la cofradía y ya no las veo más que un día al año. Tenemos un problema, viene una crisis y tenemos enfrente dos caminos. En el primero es trabajo, trabajo y trabajo para intentar paliar las consecuencias. En el segundo camino hacemos lo de siempre y en Cuaresma nos rasgamos las vestiduras pidiendo ayuda ya que "nadie se lo esperaba", total matando al mensajero si tantos años nos ha ido bien como cigarra, no vamos a ser tan tontos de trabajar como una hormiga. Hablamos de nueva normalidad, y será nueva pero sólo para algunos...


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