¿Qué es lo nuestro?


Año de 1694, dos logroñeses pasean tranquilamente por la Rúa de las Tiendas. 

-¿Conoce vuecencia la última ocurrencia del canónigo Unsain? 

  • No, dígame las buenas nuevas vuesa merced. 

  • Por deseo expreso de su hermano, después de ver las celebraciones en Sevilla, está preparando un espacio para traer un sepulcro y una dolorosa para la Insigne Colegial. 

  • Sabe Dios, que las cosas de Semana Santa son de frailes y conventos, como se viene haciendo siempre en la Merced y San Francisco, a esa novedad le doy pocos años. 

  • Lleva usted mucha razón. 

  • Esto no es Sevilla, es Logroño. 

 

Año de 1909, dos logroñeses pasean tranquilamente por la Calle del Mercado. 

-Te tengo que contar una novedad en la Semana Santa de este año. 

  • No me digas, menudos años de cambios llevamos. 

  • Han encargado una Piedad en Olot. 

  • ¿Pero cómo? ¡Si esto es Castilla! Primero se fueron los de Santiago a por su imagen a Barcelona, después la Oración del Huerto y ahora esto. 

  • Tranquilo ya verás tú como es una moda y no vuelven a traer más pasos de allí y los que hay, ni nos acordaremos de ellos. 

  • Esto no es Cataluña, es Logroño. 

Año de 1940, dos logroñeses pasean tranquilamente por la Calle del General Mola. 

  • Bueno pues este año nos toca estar de público en Semana Santa. 

  • Es cierto, a quien se le habrá ocurrido tal desatino, copiar las procesiones de nuestra vecina Pamplona, tomando como inspiración su Hermandad de la Pasión. 

  • Esto no es Pamplona, es Logroño. 

Y así, día tras día, año tras año, la anciana calle escuchaba las mismas quejas actualizadas, un manto tan grande, capirotes en Logroño, un palio, un paso comprado por el Ayuntamiento seis veces más grande que el tamaño hasta entonces de los pasos, tambores y bombos del bajo Aragón, uso de bombillas, creación de cofradías, imágenes modernas no acordes con los gustos antiguos, gran variedad de hábitos... 

La vieja calle sonreía y recordaba. Me han llamado Rúa de las Tiendas, Calle de la Herventia, de la Constitución, de La Paz, del Mercado, de la República, General Mola y Portales y he visto pasar por encima de mí todos los pasos y cofradías que han existido en esta ciudad, y no han aprendido nada. Desde que pasaban las cofradías de la Vera Cruz y la de la Soledad, cofradías creadas en conventos “a imitación de las que existen en otros lugares de este Reyno”, hasta los dos chavales que paseaban ayer hablando de molía y costal siempre el mismo debate, es algo de fuera. ¿No se dan cuenta que todo lo que llaman propio y tradicional, es algo foráneo o apartado a la costumbre de su época, que con el paso del uso y del tiempo lo han tomado como propio? Siguen tropezando en la misma piedra y lo que hoy critican en unos años lo defenderán, si intentar cambiar a otra cosa. Mientras, aquí seguiré.

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