Cuaresma en Santa Teresita.

Jerez de la Frontera entró al siglo XX con una clara mentalidad, había que mejorar la Semana Santa. A menudo se habla despectivamente de sevillanización, pero en este caso estaba más que justificado, su cercanía y su dependencia a Sevilla, puesto que era parte de su Archidiócesis hasta los años 80. Así llegó el costal a Jerez. Huelga decir los problemas que tuvo al principio por parte de los talibanes cofrades. Esto no es Sevilla, esto no es de aquí. 

Talibanes cofrades hay en todas las ciudades. Personas que defienden algo como inmutable, poniéndole cadenas y candados a “su” visión de la tradición, mientras presumen de cómo se rompieron las cadenas para que evolucionase la Semana Santa desde aquellos tiempos del tablero con los palos para cuatro, ocho o doce portadores. 

Aquellos primeros costaleros jerezanos se encontraron no sólo el problema de los horquilleros, también tuvieron que pelear con la fisonomía del casco urbano jerezano. Las calles jerezanas durante la primera mitad del siglo XX, en una ciudad dónde aún la mayoría de fábricas y bodegas se encontraban dentro del casco urbano, consistía en calzadas más altas por el centro y hundidas por los lados. Quizás lo más fácil hubiese sido volver a los horquilleros, ceder ante las presiones y aquí paz y después gloria. No, aquellos valientes, ante la imposibilidad de ponerse un costal trabajaron en buscar soluciones, y así nació la molía.  

Poco a poco se fue imponiendo en casi todos los pasos, unas veces por la estética y otras veces porque no decirlo, por el cuñadismo cofrade. El cuñado cofrade es alguien a quien todos conocemos, es aquel cuya opinión cambia sólo dependiendo de quién lo dice. Es una vergüenza como llevan mi Hermandad éstos, pero ahora que el hermano mayor es mi compadre con el que si lo llamo nos vamos de cena, va maravillosamente. Así poco a poco se fue introduciendo la molía gracias también a aquellos que pasaron de atacarla a defenderla únicamente por motivos personales. 

Ahora en el siglo XXI han llegado también esas inquietudes por toda España. Todo cambio se acopla a sus tiempos, y en tiempos de globalización cofrade, ya no nos limitamos a copiar la ciudad de al lado sino la que creemos que mejor se ajusta a lo nuestro o visualmente es más atractiva. Los de Santa Teresita han elegido Jerez, pero quizás lo más innovador no haya sido escoger la molía, sino el “Todo incluido”.  

A menudo nos encontramos pasos de un estilo, en cofradías con otro estilo, pero aquí han sido consecuentes. El paso va con un lote de vida durante el año, actividades culturales, de culto, caritativas, fraternales, casa hermandad y transparencia ante los hermanos, entre otras. 

Si el año pasado sentaron cátedra en plena pandemia con sus videos, que porque no decirlo, si no se hubiesen hecho otras cofradías no hubieran hecho nada, este año nos sorprenden con un variado programa de Cuaresma y Semana Santa.  

Hoy me voy a parar en el de Cuaresma, puesto que con la situación sanitaria tan cambiante el de Semana Santa puede sufrir variaciones de aforos o incluso de poder celebrarlas a puerta abierta. 

 


La Programación se divide en tres partes cultos, cultura y hermandad.


Los cultos comprenden una verdadera Protestación de Fe, impulsando el lugar donde tienen que celebrarse que es el templo, eso sí, con todas las medidas sanitarias posibles.El pasado Miércoles de Ceniza anunciaron de forma plausible la totalidad de misas de la parroquia, demostrando sensatez para evitar aglomeraciones en una misa "oficial". El 26 de febrero y 26 de marzo participarán presencialmente en Vía Crucis de Santa Teresita, participando activamente en su organización. El resto de viernes de cuaresma animan al rezo del Via Crucis de la

Hermandad virtual.El domingo 14 de marzo tendrán, a puerta cerrada, su habitual misa de difuntos y besapiés sustituido como en todos los sitios por veneración a su titular, todo ello para demostrar la máxima que todos estamos leyendo en redes, este año no hay procesiones, pero si que hay Semana Santa.


El factor cultural va a estar presente todos los jueves a partir de las 20:00 con la serie documental que El correo de Andalucia editó sobre los oficios relacionados con la Semana Santa.


La Vida de Hermandadse mantiene los sábados por la tarde. Ayer fue el turno para la Asamblea General. Aunque muchos se empeñan que las cofradías deben de ser presidencialistas o dictaduras, son asamblearias es decir democráticas. La crisis sanitaria no puede ser la excusa para olvidarnos de los estatutos y no rendir cuentas. Enhorabuena por buscar una fórmula para cumplir con la obligación de mantener a los cofrades informados. Los próximos sábados tendrán lugar los programas cofrades "Que no se vaya la Pasión", grabados por la propia cofradía, que como no, para comentarlos habrá que verlos.

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

El archivo Loyola ha sido digitalizado (1º parte).

El Encuentro