Semana Santa 2021.


" Cuantas veces hemos escuchado a alguien, con cara de cuñado que parece haber estudiado Teología en Tubinga, que sí hay Semana Santa, que lo que no hay son pasos? Voy a ese, entre despectivo y suficiente "lo que no hay son pasos". La religiosidad popular, a veces, está mal mirada en la Iglesia. Cierto (y equivocado) complejo de superioridad por parte de unos y de inferioridad por parte de otros, alimenta esa idea. Se ha dicho que, aunque no haya procesiones, podemos vivir la Semana Santa con mayor profundidad. Esas frases hechas esconden un déficit de comprensión sobre lo que verdaderamente significa en Sevilla la vivencia de la Fe, su inculturización y su celebración."

Lo confieso, al leer ésto, se me fue un poco de la imaginación, ¿que pasaría si sustituyo la palabra Sevilla por Logroño y lo subo a las redes sociales? Inmediatamente, me vinieron a la cabeza personas llevando a la plaza del Mercado gavillas y antorchas, personas que no tienes claro si su devoción a Gabriel de Unsain es como donante del sepulcro, o como familiar del Santo Oficio.

El artículo, ya puestos, continua así:

"Sin ese encuentro anual con nosotros mismos y con los que fuimos, y fueron, antes que nosotros; si no renovamos el rito de aquel lugar, aquella esquina, aquel momento. Si no damos ese abrazo de primavera anual, sin ese pellizco bajo la sombra del azahar o ese reflejo de la candelería sobre su cara, dónde reflejas la tuya. Sin reunión familiar previa a la estación de penitencia, nervios de víspera, sin preparativos de túnica colgada fuera del armario, capirote, medalla, esclavina. Sin eso, no habrá Semana Santa... tal como la vivimos aquí.

Parece que la globalización religiosa pretende que celebremos la Semana Santa como si viviéramos en Oslo o Berlín. ¿La Semana Santa son sólo oficios y vacaciones? Desde luego en Sevilla no. ¿Sólo pasos? Tampoco. Precisamente porque salgo de nazareno, porque frecuento los cultos de mis hermandades, porque voy a los besamanos y al encuentro de Dios por las calles... porque vivo la Fe como se vive en Sevilla, por eso sé que nos han quitado la Semana Santa... o por lo menos la que vivimos aquí. Lo demás, es querer cerrar los ojos a nuestra realidad. Y conste que yo participo en los oficios del Triduo Sacro todos los años. Porque eso también forma parte de mi Semana Santa... pero no sólo eso."

El pasado 25 de febrero, Diario de Sevilla publicaba este artículo de opinión, bajo el título  Sin Semana Santa, y firmado por José Ignacio del Rey Tirado.

 José Ignacio del Rey Tirado es un abogado de gran prestigio en Sevilla. Procede de una dinastía muy reconocida en la Semana Santa de Sevilla.Hermano de las hermandades del Silencio y Estudiantes, en las que ha ocupado diversos cargos en diferentes juntas de gobierno, y pregonero de la Semana Santa de Sevilla en 2018.No hay que confundirlo con su hermano Eduardo, también pregonero pero en 1999 y que ocupó el cargo de Hermano Mayor del Silencio. Pertenece al Movimiento de Cursillos de Cristiandad. Ha sido Catequista y animador de jóvenes de 14 a 20 años en la Parroquia de los Sagrados Corazones (Padres Blancos) dando catequesis de poscomunión y confirmación. Ha sido catequista de confirmación tanto en su Parroquia como en la Hermandad de los Estudiantes.

A veces, uno necesita salir fuera, aunque sea virtualmente, como aquellos españoles que se iban a Francia de vacaciones para huir del franquismo y su visión única y totalitaria, porque precisamente por el amor a su tierra y a sus tradiciones, no podían permitir el caciquismo y el ataque que se hacia a su pueblo.

Mañana comienza un especial sobre las magníficas exposiciones que la Diócesis ha ido montando, a través de las guias que se editaron en su momento, que se ira publicando semanalmente los miércoles, y los jueves recordaremos cada semana, a esas imágenes pasionales, unas más conocidas que otras, que habitan nuestros templos.


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